Cómo construir tu primer mazo: curva y proporciones
Las 50 cartas, la curva de coste y cuántos personajes y eventos incluir.
Un mazo legal consta de 1 carta de líder, un mazo principal de exactamente 50 cartas y 10 cartas DON!!. Todas las cartas del mazo deben coincidir con el color (o colores) de tu líder, y puedes incluir un máximo de 4 copias de cualquier carta con el mismo número. Sobre esa base se construye todo.
El concepto más importante es la curva de coste: la distribución de tus cartas según lo que cuesta jugarlas. Como sumas 2 DON!! por turno, quieres tener jugadas relevantes en cada punto. Un reparto sano para un mazo estándar suele rondar los personajes de coste 2 y 3 como columna vertebral, un buen grupo de coste 4 y 5 como amenazas medias, y unas pocas cartas de coste 6 o más como remates.
Un ejemplo de curva orientativa para 50 cartas: unas 4-8 cartas de coste 1, 8-12 de coste 2, 8-10 de coste 3, 6-8 de coste 4, 4-6 de coste 5 y 3-5 de coste 6 o más. No es una fórmula rígida, pero te da un molde para no terminar con un mazo que no hace nada el turno 2 o que está lleno de bombas incasteables.
En cuanto a tipos de carta, la mayoría de tus 50 serán personajes: son tu ejército, atacan, bloquean y defienden. Un rango habitual es alrededor de 30 a 36 personajes. El resto se reparte entre eventos (efectos de un solo uso, muchos con valor Counter) y, si tu mazo lo usa, algún escenario.
No olvides la dimensión defensiva al construir: reserva espacio para cartas con valor de Counter alto y para uno o dos Blockers, porque un mazo que solo ataca se derrumba en cuanto el rival estabiliza. Como punto de partida, apunta a que buena parte de tu mano promedio pueda ayudarte a defender.
Piensa en la sinergia con tu líder, no solo en cartas 'buenas' sueltas. Si tu líder premia una tribu concreta (Sombrero de Paja, Marina, Piratas de Barbanegra) o cierta acción (descansar rivales, acelerar DON!!), tus 50 cartas deben empujar en esa dirección. Un mazo coherente con 40 cartas afines rinde más que uno con 50 cartas potentes pero desconectadas.
Un método simple para principiantes: parte de un mazo de estructura (Starter Deck) del color que te guste, juégalo varias partidas y anota qué te faltó. Casi siempre descubrirás que necesitas más Counters, un par de amenazas de coste alto o más personajes baratos, y podrás ajustar cambiando pocas cartas a la vez.
Evita el error clásico de meter 'las cartas más fuertes' sin curva: un mazo lleno de bombas de coste 7 pierde porque no hace nada en los primeros turnos. La consistencia (poder jugar algo útil cada turno) casi siempre gana a la potencia bruta. Cuando dudes entre potencia y consistencia, elige consistencia.